sábado, 18 de diciembre de 2010

Una Navidad sin Papá

     Hola, me llamo Pedro Acosta Barreto, actualmente con 36 años de edad casado y con dos preciosas hijas. Somos una familia unida y que hemos aprendido a bregar en los peores momentos de nuestras vidas y siempre por la gracia de Dios hemos salido adelante.

     Diciembre para mí es un cruce de sentimientos encontrados, les explicaré.
Nací y viví en un pequeño pueblo, rodeado del campo y de animales, cuando llegaba navidad veía cómo otros niños de mi edad disfrutaban de sus juguetes que sus Papis les compraban, algunos niños ya disfrutaban de sus regalos a partir del mes de Noviembre.
Yo aguardaba la esperanza que mis Papás me iban a comprar algún juguete para jugar y confundirme con mis amiguitos en los juegos de niños. Llega diciembre y la fecha de regalos y no llegaba mi abrazo, ni un te quiero ni un juguete. Recuerdo que mis amiguitos se burlaban de mí y yo con la mirada perdida y avergonzada atinaba a aislarme de ellos, puesto que no tenía con qué jugar.

     Recuerdo cuando tenía diez años de edad, tenía un sueño y un enorme deseo que mis Papás me compren un balón de cuero me gustaba el fútbol, tampoco llegó ese balón. Mi corazón se llenaba de tristeza y congoja. ¿Porque no me compraban? ¿No me amaban? años después esas preguntas tuvieron respuesta: Hijo no teníamos para comer, dejábamos de comer para que ustedes coman. Recuerdo cuando era un pre-adolescente nuestros papás no tenían para vestirnos, para comer ni mucho menos para un juguete.
Nunca se olvidará de mi memoria que un 24 de Diciembre Dios nos bendijo y por primera vez toda mi familia nos unimos y pudimos comer algo rico, a mis 36 años de edad, sólo una vez comí con Papá un 24 de Diciembre, al siguiente año Papá fue asesinado cuando apenas yo tenía 15 años de edad.
Ahora soy Papá de dos hijas preciosas, ellas tienen todo mi cariño, mi tiempo, mi amor, mi aprecio, mi estima y cada segundo que Dios nos regala, aprovechamos al máximo, jugamos, bromeamos etc. Cuando me  dicen Papi quiero una muñeca, y ellas lo tienen. Dios nos ha bendecido y les enseñamos a mis nenas a compartir y a valorar lo que Dios nos provee, no todos tienen el privilegio de tener un Papá y una Mamá ni mucho menos un regalo. Mi corazón lagrimea cuando veo niños en la calle siendo explotados laboralmente y sexualmente, niños sin paternidad, sin salud y al abandono.

     El consumismo y el comercio viene invadiendo en estos días festivos, pero muy pocos en realidad son austeros y se acuerdan de Jesús, que no sólo nació, sino murió en una cruenta cruz para darnos la SALVACIÓN tan grande que tenemos.
Muchos niños ahora se suicidan porque no tienen el regalo que desean, muchos padres viven estresados, preocupados y solitarios porque viven azotados por la falta de economía, muchos sufren en el mundo y se sienten "inválidos" emocionalmente.
Siga soñando, sé un soñador no te detengas.
Dios te bendiga y te colme de sus riquezas

1 comentario:

  1. Pastor creo que la vida es una caja de sorpresas, y que cada una de estas trae una dificultad y a su ves una bendicion, se que Dios no lo ha dejado sin recompensa, por todo su sufrimiento y sacrifio, me gozo de que sea lo que hoy es, y que no halla tomado como disculpas lo sucedido para cometer los mismos errores, Siervo que Dios lo Bendiga y prospere a ud y familia se lo decea Pastor Francisco Godoy, y la Iglesia Centro Cristiano Emmanuel en Chile.

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